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Casi 500 personas y 10 equipos de distintos sectores se encontraron en las instalaciones de Xolos para jugar, convivir y sentirse parte de una misma comunidad.
El miércoles 30 de septiembre vivimos una jornada que nos llena de orgullo: la sexta edición del Mundialito Mixto de la Migración: El Balón No Tiene Fronteras, un torneo que realizamos junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con Fútbol Más como socio operativo. Casi 500 personas llenaron de alegría las instalaciones de Xolos, en un día que contó con la presencia de autoridades de las Naciones Unidas.
Como en cada edición, el torneo se llevó a cabo con nuestra metodología de la Tarjeta Verde, que pone en el centro el respeto, el juego limpio y la convivencia. Aquí el resultado importa menos que lo que pasa en la cancha y fuera de ella: cómo nos tratamos, cómo nos escuchamos y cómo nos cuidamos.
Diez equipos, una sola comunidad
Esta edición reunió a diez equipos que representan la diversidad de nuestra región:
- JABIL (fábrica)
- Centro 32 (centro comunitario)
- Centro Integrador para el Migrante Carmen Serdán (albergue)
- Instituto Madre Asunta (albergue)
- Proyecto Salesianos (organización de la sociedad civil)
- Centro Multiservicios (organización de la sociedad civil)
- Colegio de la Frontera Norte (academia)
- Ayuntamiento de Tecate (con dos equipos)
- Distrito de Salud de la Zona Metropolitana de Tijuana
Personas trabajadoras, jóvenes, personas migrantes, integrantes de organizaciones civiles, académicas y servidoras públicas compartieron la cancha y las mismas reglas. Por un día, lo que las separa pasó a segundo plano y lo que las une tomó el protagonismo.
Tijuana nos recibió como en casa
Para nuestro equipo, volver a Tijuana tuvo un significado especial. Andrea Villanueva, directora social de Fútbol Más México, destacó la calidez con la que la gente nos recibió en un territorio donde ya hemos trabajado en años anteriores con el programa Movilidad. Esa historia compartida hizo que este Mundialito se sintiera como un reencuentro.
También reconoció al Club Xolos, que, como local, mostró una enorme disposición y un gran espíritu para abrir sus puertas a todas las personas participantes.
Villanueva recordó por qué nació este torneo:
«Cuando iniciamos el proyecto del Mundialito lo pensamos para hacer un espacio para que las personas que no tienen acceso a eventos deportivos ni al juego en su día a día, tuvieran un espacio seguro y accesible. Ha dejado muy buenas experiencias y buenos resultados. Pudimos confirmar que el deporte sí tiene la capacidad para crear puentes.»
Gracias por hacerlo posible
Este Mundialito es de todas las personas que lo hacen posible. Gracias al PNUD por confiar en esta alianza, a Xolos por recibirnos con tanta generosidad, a cada equipo por jugar con el corazón y a cada persona que se sumó desde la cancha, las gradas o la organización.
Seguimos creyendo que el deporte construye puentes, y que juntas y juntos podemos construir espacios donde todas las personas tengan un lugar.